Ya sé que voy a escuchar hoy de tu boca...
Estoy tan segura, que claro, ya he bebido un par de lágrimas a tu salud.
Será suficiente sentir tu aliento por última vez,
cerca de mi cuello, de mi espalda,
escuchar tu voz, aunque sea con tristes palabras,
ver tus ojos tímidos y lejanos,
oler el perfume natural de cuerpo,
sentir tus manos en mis mejillas llenas de sal.
Quiero verte...quiero tenerte una última vez
cómo quien va feliz a su sacrificio...
Es la última actividad que recordaré contigo
yo, camino hacia tu casa...sonriente por verte
aunque al llegar la mañana tenga que partir
sin mirar atrás y con un nudo en la garganta.
Voy a llorar por ti
todo lo que quiera
todo lo que me plazca
porque no sé de que otra manera
puedo llenar este triste hueco
que nunca antes habia tenido